Las Mujeres de La Manga

Las Mujeres de La Manga

La expectativa de vida ahí era casarse muy jóvenes, tener hijos, ser amas de casa, y además de atender labores de pesca en las que participan para tener ingresos extra. Una de ellas era bisabuela a los 56 y otra era abuela a los 30. Este proyecto de ser “promotoras de educación ambiental” y además “monitoras de fauna silvestre” les había abierto el panorama y cambiado su mentalidad, de que ellas tienen la capacidad de superarse y hacer algo más grande que aquella expectativa de cierta manera “impuesta” en ellas por su entorno social.

Las voces de las mujeres amazónicas

Las voces de las mujeres amazónicas

Para denunciar injusticias no es necesario ser expertas sino comunicar desde la experiencia propia. Estoy segura que muchas mujeres aquí tienen tanto que compartir. Es por ello que el vínculo de las mujeres y la conservación de la naturaleza es de los más bellos que he podido encontrar. Estamos aquí para colaborar y para vernos reflejadas en el proceso de la otra, el éxito de una es el éxito de todas.

Cuando el Páramo Llama

Cuando el Páramo Llama

El estar en soledad en el páramo fue importante en mi vida porque pude sentarme en lo alto de la montaña, percibir el viento que tanto amo y darme cuenta que, encontré en mi caminar: mi hogar y mi segunda familia, en tanto el páramo de la cordillera central del Valle, es el sitio donde quiero seguir aportando en procesos sociales, ambientales, culturales y educativos de aquellos habitantes que aprecio.

La Voz del Bosque

La Voz del Bosque

La voz del bosque nos intenta hablar de diferentes formas, ella nos cuenta una historia, la de nuestros antepasados, la de las aves, la de los hongos, la de las perfectas conexiones que crea la misma naturaleza. Saber escucharla es darle importancia a lo simple, a lo que normalmente no vemos, es honrar nuestra cultura.

Una Venezolana en México: Mujer Caribeña con Anteojos de Oso

Una Venezolana en México: Mujer Caribeña con Anteojos de Oso

Como investigadora de la biodiversidad, una de las decisiones más difíciles ha sido emigrar de mi país de origen a otro país donde no está el único oso suramericano con el cual trabajo. La situación económica, social, política de Venezuela hacen muy difícil que hoy siga trabajando por la especie de manera insitu.